Miércoles, 28 Octubre 2020

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Las sandalias del caminante
Manolita Espinosa, prologo de Guillermo Busutil. Dep. legal: DL CR 51-2020 Registro propiedad intelectual nº 00/2019(3574
Manolita Espinosa, prologo de Guillermo Busutil. Dep. legal: DL CR 51-2020 Registro propiedad intelectual nº 00/2019(3574
‘Hijos de la voz’. (Papeles reunidos).
BREVES CRÓNICAS DE UNA INTENSA VIDA CULTURAL Y TEXTOS LITERARIOS
PALABRAS PARA EL ENCUENTRO Este libro tiene un subtitulo: "Papeles reunidos", que abre la primera puerta para su lectura. Y tiene título: "HIjos de la voz", que me permite "volver" a los sonidos, ecos y vivencias, con la alegria del recuerdo y el pensamiento enamorado de la Palabra.
La flauta de Hamelin tiene colores
En este texto se encuentra un autentico tratado de “Fantástica”, recordando a Novalis, donde se “ofrece una didáctica y una pedagogía constante”
Nanas fabulescas a 30 voces
Literatura infantil. Prólogo M° Victoria Sotomayor (U.A.M.). Edic. de la Torre. Madrid 2013. Lista de Honor Premio Literatura 2014. Comisión Católica Española para la Infancia (CCEI)

Las Sandalias del Caminante

portada
contraportada

"Las Sandalias del Caminante" Manolita Espinosa, prologo de Guillermo Busutil.

Dep. legal: DL CR 51-2020

Registro propiedad intelectual nº 00/2019(3574

Presentación en redes sociales. 

Francisco Jose Martinez Carrion
13 de julio a las 12:28 ·


“Las sandalias del caminante”, nuevo libro de Manolita Espinosa
A sus ochenta y algunos años, Manolita Espinosa está en plena ebullición creadora. Sigue disfrutando de los dones de la imaginación, el trabajo y la ilusión. La poeta, ensayista, pintora, pensadora y humanista almagreña acaba de publicar su último libro bajo el título de “Las sandalias del caminante”. Un librito ilustrado, de ensayos, de prosa poética, fina, muy elaborada y meditada en el que Manolita mira hacia atrás con amor, con cierta nostalgia pero sin arrepentimiento. Es como si otease desde la cima de ese montón de años las huellas de su largo camino profesional, humano y personal para mostrar su honda satisfacción y compartir toda su alegría y felicidad. Y es curioso, tanto camino, tantos años, tantas experiencias, tantos libros, tantos versos y las sandalias siguen intactas, esperando nuevos peregrinajes, otros caminos y aventuras. Las sandalias de una experimentada caminante.


Confiesa Manolita en el prólogo de este, por ahora, su último libro –ya prepara otros dos- que “me sentiría muy feliz si (al final de este pequeño libro) hubiera “ejercido” como pastor de la trashumancia del pensamiento creador, en toda su grandeza de Amor. Y en todo su camino. También, como peregrino del gozo enamorado de la LUZ”.
El éxito de la obra de Manolita no es sólo el de servir de guía en el duro camino de la vida a base de exaltar principios básicos como el amor, el diálogo, la verdad, la libertad, el respeto o la naturaleza sino el de servir como revulsivo y, sobre todo, como elemento crítico para que el lector encuentre las respuestas a su propia existencia, a sus dudas, a sus temores y angustias y a sus alegrías y esperanzas.
Las palabras –poesía o prosa- de Manolita son trascendentes y, en muchos casos, una provocación. Le hacen pensar a uno. Incomodan en busca de respuestas. Impulsan la autocrítica y la reflexión. En Manolita, una palabra vale más que mil imágenes. En este libro habla de puentes y muestra la actualidad de su pensamiento: puentes para hacer posible el entendimiento, el diálogo, la comprensión, el amor. Valores todos ellos tan necesitados en un mundo asolado por tantas pandemias, entre ellas la de banalidad. Manolita hace pensar al lector. Tremenda provocación hoy en día.
En “Las sandalias del caminante”, Manolita Espinosa plantea más de ochenta páginas cargadas de preguntas: ¿A dónde nos llevan las calles?; ¿sabéis que voy llegando?; ¿dónde está tu callada noche oscura?; vuelvo a preguntarlo al sol ¿por qué te vas?; lluvia ¿llegará el agua a las respuestas?; ¿y después de la belleza, qué?; ¿volverán los niños a ponerse bajo las hojas de los árboles?; ¿y saldrá el sol de la vida?; cuándo las máquinas piensen como humanos ¿qué pensarán los humanos?; aquel que es Amor ha de venir ¿pero cuándo?; ¿cuáles fueron las primeras palabras que vieron mis ojos?; años, años que se fueron ¿a dónde?
El último capítulo del libro es clave. Está dedicado a los puentes, mejor dicho al elogio de los puentes; los puentes como símbolo de unión de pueblos, países o caminos. Manolita invita al lector a que busque sus propios puentes; un descenso al interior de cada uno que justifica y engrandece toda la obra de Manolita. Si el lector encuentra sus puentes “yo habré caminado gozosamente”, asegura la autora. Manolita como constructora de puentes de diálogo en base a una creencia personal, fija y determinante: “La Literatura no cambia el mundo, pero sí construye puentes”.
Manolita trascendente, utópica, soñadora, poeta. Por eso, agradecida, interactúa con el lector con una última reflexión: “Amable lector: si has llegado hasta aquí, en tu lectura, es porque has recibido el cayado de mi diálogo. Yo siempre he creído en el diálogo: Esa voz que se da (se entrega) y otra (voz) recibe y responde. El diálogo está en todo lo creado. Y ¡cómo no! En la huella abierta del Amor que forman el Espíritu, la Naturaleza y el Arte. Gracias por haberme acompañado”.
La edición de “Las sandalias del caminante” ha sido dirigida por su hija, Margarita Campos Espinosa. Las fotos y maquetación son de José R. Róspide Campos, su nieto, y cuenta con el apoyo editorial de la Fundación Teatro Corral de Comedias de Almagro. Una joya de libro por fuera y, por dentro, una invitación a la esperanza.


Quiero oírme
Y pongo un cuenco de Belleza
en mi sudor.


(Poema de “Paisaje, lugar del hombre” (1975) de Manolita Espinosa)